¿Qué es Abierta-mente?

El 16 y el 17 de mayo de 2016, en el marco del Día internacional contra la homofobia y la transfobia (IDAHOT, por su nombre en inglés), se llevó a cabo en la sede de la UNESCO en París (Francia), la reunión ministerial internacional sobre violencia escolar por orientación sexual, expresión o identidad de género (International Ministerial Meeting: Education Sector Responses to Homophobic and Transphobic Violence).

La reunión congregó a ministros de educación, delegados de los gobiernos, representantes de organizaciones de la sociedad civil y de las Naciones Unidas, así como a voceros de organismos de 67 países.

Al final del encuentro los ministros de educación o sus representantes de alrededor de 56 países firmaron el “Llamamiento ministerial a la acción para una educación inclusiva y equitativa para todos los educandos en un entorno exento de discriminación y violencia”. En particular, libre de discriminación por orientación sexual, expresión e identidad de género.

Los países que se sumaron al llamamiento se comprometieron a fortalecer y a mejorar las respuestas del sector educativo para garantizar que las escuelas sean lugares seguros donde niños, niñas y jóvenes aprendan e interactúen sin recibir amenazas ni violencias.

Cualquier forma de discriminación o de violencia en el entorno escolar es un obstáculo para disfrutar del derecho a la educación en condiciones de igualdad de oportunidades.

También señalaron que ningún país logrará cumplir con la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible respecto a una educación incluyente, equitativa y de calidad, si los estudiantes sufren discriminación o violencia por su orientación sexual, expresión o identidad de género.

Durante el encuentro quedó claro que los estudiantes que no se ajustan a las normas o estereotipos de género (los niños afeminados o las niñas masculinas por ejemplo), así como aquellos que se identifican como lesbiana, gay, bisexual, trans e intersexuales (LGBTI) son objeto de una tasa de violencia más elevada que otros y tienen más probabilidades de sufrir discriminación en la escuela con repercusiones negativas en su actividad académica, en su salud y en su bienestar.

El sector educativo reconoció que para intensificar sus esfuerzos para prevenir y afrontar la violencia, en particular por razones de orientación sexual e identidad o expresión de género, se requieren: políticas nacionales y escolares eficaces, planes de estudios y material didáctico pertinente, formación al personal, apoyo a los estudiantes y a sus familias, alianzas estratégicas, recopilación sistemática de datos, vigilancia de la violencia, respuestas rápidas y eficaces a los actos de violencia en el entorno escolar y evaluación de las respuestas.

Algunos de los países firmantes son: Albania, Alemania, Andorra, Argentina, Australia, Austria, Bélgica, Bolivia, Brasil, Cabo Verde, Canadá, República Checa, Chile, Chipre, Colombia, Costa Rica, Croacia, Dinamarca, Ecuador, El Salvador, Eslovenia, España, Estados Unidos de América, Fiji, Filipinas, Finlandia, Francia, Grecia, Guatemala, Honduras, Islandia, Israel, Italia, Japón, Liechtenstein, Madagascar, Malta, Mauricio, México, Moldavia, Montenegro, Mozambique, Nicaragua, Noruega, Panamá, Países Bajos, Perú, Portugal, Rumania, Serbia, Sudáfrica, Suecia, Suiza y Uruguay.

Los 6 compromisos

El compromiso de al menos 56 países para trabajar por una educación incluyente, equitativa y en un entorno escolar exento de discriminación por orientación sexual, expresión e identidad de género, incluye seis llamados específicos.

I. Prevención de la violencia

II. Políticas integrales

III. Educación para la inclusión

IV. Formación de educadores

V. Ambientes seguros

VI. Evaluación

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