Este compromiso se refiere a evaluar la efectividad y el impacto de las respuestas del sector de educación a la violencia, incluyendo la violencia basada en la orientación sexual e identidad y expresión de género.

Esto incluye:

  1. Asegurarse de que todos los programas y actividades sean evaluados de forma regular para saber si están o no funcionando bien.
  2. Evaluar la efectividad e impacto de las respuestas del sector de educación frente a la violencia. Esto incluye, por ejemplo, evaluar la forma en la que los programas son implementados, la efectividad de los procesos de capacitación, el currículo, medir qué tanto los mecanismos adoptados están siendo usados, la efectividad de las intervenciones, el impacto en la prevención y las respuestas a la violencia en las escuelas.
  3. En los países donde la respuesta del sector de educación a esta problemática ha sido limitada, se puede realizar una evaluación inicial de la situación, de las necesidades y de las prioridades para poder implementar una respuesta integral.

¿Lo que el Ministerio de educación de tu país está haciendo está funcionando? ¿Hay otras entidades oficiales trabajando efectivamente para evaluar las políticas educativas de inclusión y prevención de violencia?

FUNDAMENTAL: ¿Se ha realizado una evaluación inicial de las políticas de respuesta a la violencia por orientación sexual e identidad y expresión de género?
INTEGRAL: ¿Es la respuesta a la violencia por orientación sexual e identidad y expresión de género holística e integral?
CONTINUIDAD: ¿Los programas y las intervenciones son evaluadas regularmente?

TIP:
Puedes diseñar con otros miembros de la comunidad escolar una encuesta de percepción que te permita evaluar al principio y al final de la implementación del programa si este ha sido efectivo y qué aspectos hay para mejorar. Las respuestas pueden ser anónimas y confidenciales.

Compartir: